lunes, 28 de septiembre de 2009

Experiencia ESCIVE 2009 en el Algarve




Blanca Ruíz nos relata su experiencia de las Estancias Científicas de Verano en Faro (Portugal):

Un día, en clase el profesor comentó algo de unas estancias científicas... La verdad no prestamos mucha atención al principio y era algo que se veía muy lejos de mis posibilidades. Dió fecha para entregar un pequeño cuestionario, y me animé, pues, ¿qué se podía perder?
Rellenamos ese cuestionario y lo entregamos a tiempo solo tres chicas. Después de ese pequeño cuestionario vino otro. Este ya era bastante más complejo, sobre todo la parte de "¿Qué epoca te hubiese gustado vivir y por qué?". Esa pregunta era como... no se.. la leias y decías.. ¡¡¡ya no me cojen!!! ¡¡A ver que puedo poner yo aquí!! Menos mal que siempre tuve claro qué situación me hubiese gustado vivir, aunque resultaba difícil de expresar. Porque, a ver, el Periodo Edo (Japón) ya es dificil de comprender de por sí, si encima tratas de explicar porqué te hubiese gustado estar allí.... la verdad que tardé bastante en escribirlo.En casa me dijeron que no me ilusionase que era muy dificil que fuese de estancia científica, que iban muy pocos. Me apoyarón, pero no estaban seguros.
Entregamos los tres cuestionarios al profesor y no supimos nada de ellos hasta un mes casi después, que misteriosamente me dió por ver la resolución de la convocatoria en la pagina web de ESCIVE y encontré mi nombre y el de mi compañera Minerva allí... ¡¡Qué felicidad por dios!! Algo que yo pensé que no iría, que lo de pasar el verano en un laboratorio haciendo algo que te gusta solo pasa en la tele. Pero bueno, ya mi nombre estaba allí ¿No? ya teóricamente iría, o al menos tedría esa posibilidad. No creí que iría hasta que llegó el 11 de julio que preparé la maleta porque el 15 tenía que estar en Faro (El Algarve, Portugal).


Mi proyecto se llamaba "En busca de los huevos microscópicos de animales marinos" y me llamaba bastante la atención. Estaba super nerviosa, a las 6 tenía que estar en la Posada, cuando llegué allí estaba Andreia, la coordinadora, esperándonos. Llegó, saludó y nos explicó más o menos qué hacer.

Cuando llegué a la habitación acompañada por Jose (Un chaval de granada que iba a hacer otro proyecto: "Gen x") y Catia (Una chica portuguesa, su proyecto se llamaba "under my skin"). Estaba tan nerviosa que no hablé con casi nadie, pero en cuestión de segundos, como soy tan nerviosa, no pude callar y comencé a hablar con Jose y con Catia. Luego llegarón los demás compañeros Laura, Diego y Catarina esa noche todos dormiríamos juntos. Y allí estabamos haciendo por entendernos en un idioma super sofisticado, entre Inglés-Francés-Portugués-
Español-Gallego (Porque Diego decía que el Gallego era como el portugués y como él era de A Coruña pues ¡ale!).


La primera noche sacamos la baraja de cartas, ¡como no! Y yo empecé a hablar con todos y a romper un poco el hielo porque allí todos eran muy tímidos. Jugamos a las cartas, aquello era un lío, porque la baraja era española, pero no es lo mismo un juego en Galicia, en Jerez, en Córdoba, que en Granada, por muy igual que sea el nombre. Entonces Laura explicó en inglés un juego al que todos habíamos jugado pero de manera distinta. Al repartir cartas comienzan las caras:
-Laura, ¿No son seis cartas?
-No, son cinco.
-Pero a ver ¿a qué vamos a jugar?
Las portuguesas nos miraban con cara de no tener ni idea de qué hablábamos. Aquello fue un lio del que acabamos riéndonos como posesos... sobre todos cuando Jose intentó explicar su juego en ingles y soltó su "INDECENTRE". En fin...



El día siguiente nos enseñaron la Universidad, y conocimos a dos niñas más Ruth y Susana, que tambien tenían proyectos allí. Nos repartieron por laboratorios y proyectos y yo quedé con Susana y Catarina con el proyecto "En busca de los huevos microscópicos de animales marinos" Laura fue con Catia al proyecto "Under my skin", Diego con Ruth "De la reproducción al engorde: ¿Cómo se cultivan los peces?".

En mi laboratorio se portaron genial conmigo, yo no sabía portugues así que allí estaban todos, desde el responsable hasta los coordinadores del laboratorio, haciendo porque los entendiese constantemente. Mis compañeras que eran portuguesas tambien me ayudarón un montón. Fue una experiencía fantástica que recomiendo a todos. No solo por lo que aprendes de ciencia, sino por las cosas que te aportan estas personas con las que convives 15 días, son cosas que no puedes recoger de otra forma. Además, hacer algo que te gusta y que te va a servir en un futuro siempre gusta. Así que si tenéis la oportunidad, no la dejéis escapar.
Si pudiese, yo volvería. Lo único malo de toda la estancia científica, fue la despedida.. yo no quería que acabase.

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